
Perdóneme que le escriba
en la décima asonante
pues el vuelo se hace grande
sin las prisiones antiguas.
Estimo que la poesía
debe tener alas cumbres
sin los barrotes que surgen
de leyes establecidas
que cual barreras impías
dan al fuego que la nutre.
Amigo Gabotto tenga
esta mano del poeta
que tanto es río y es selva
como Ud. de antiguas tierras.
Voy en la voz, la leyenda
de la amistad conquistada
llega hasta mi con la gracia
de la copla y el asombro
de recibir sus elogios
en su sabor, sus palabras
Ramón Ayala (El Mensú)